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MÚLTIPLE VALOR DE LOS BOSQUES

El desarrollo natural de los ecosistemas forestales, bosques y árboles fuera del bosque, aporta a que los ciclos naturales, que se llevan a cabo en los lugares donde estos están presentes, tengan ciertas características, como por ejemplo mayor o menor cantidad de humedad atmósférica, secuestro de carbono, disminución de la velocidad de escurrimiento del agua, entre otros.  De esta forma los bosques y árboles fuera del bosque crecen, se desarrollan y generan una serie de beneficios, los que son apreciados cada vez más por la humanidad.

Son numerosas las Funciones que Cumplen los Bosques, las que se traducen en la generación de una gran diversidad de productos (bienes y servicios), los que se pueden agrupar en Productos Forestales Madereros, Productos Forestales No Madereros  y  Servicios Ambientales Forestales. La sociedad en su conjunto asigna un valor a todos y cada uno de estos bienes y servicios que provienen del bosque y zonas arboladas, donde se pueden señalar las siguientes tres categorías principales:
a) Valores de uso directos. Se incluyen en esta categoría todas las situaciones en las que los usuarios derivan el valor directamente del bosque. Hay usos consumptivos, como la extracción de madera, frutos, forraje, animales para carne o para piel, y usos no consumptivos, como el turismo en la naturaleza, la fotografía de la vida silvestre, los estudios científicos del bosque.
b) Valores de uso indirectos. Incluye los valores que van anexos a los servicios ambientales, como la protección de las cuencas y del suelo, la retención de carbono, la protección de la biodiversidad.
c) Valores de uso pasivos (de existencia, opción y legado). En esta categoría se incluyen los valores asignados a los bosques meramente porque existen, o los de mantenerlo para futuras opciones de uso o el legado a futuras generaciones.

Los valores del bosque y zonas arboladas pueden ser apropiados a nivel local,  a nivel nacional, regional o provincial y por último está el nivel global.  A modo de ejemplo se puede señalar que el primer caso los beneficiarios son las comunidades locales, en el segundo caso se puede mencionar a grandes empresas que explotan extensas zonas de bosques, también está el agua de las cuencas. En el tercer caso se puede mencionar la fijación de carbono.

Lo concreto es que a partir del cambio de paradigma, que pasó de mirar los bosques y zonas arboladas como simples productores de madera a entender los bosques y zonas arboladas como ecosistemas, se ha podido relevar la importancia social y cultural que tienen los productos forestales no madereros del bosque y la importancia local, nacional y global de los servicios ambientales forestales.

 

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PROYECTO PLAN DE DESARROLLO FORESTAL COMUNAL (PDFC)

En este post se reproduce el texto del artículo titulado “Mejora uso de Territorios”,  publicado en la revista Nuestra Tierra, Nº 245 del año 2007.

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Desde 2000, la Corporación Nacional Forestal, CONAF, está aplicando una nueva forma de relacionarse con el mundo rural, centrando sus esfuerzos en dar asistencia a los pequeños propietarios forestales y a la Agricultura Familiar Campesina.

En 2001 elaboró el Plan Nacional de Extensión Forestal. Al año siguiente implementó el Programa Nacional de Transferencia Técnica, con la intención de trabajar con comunidades rurales para satisfacer sus necesidades en toda la cadena.

En el 2003, inició las Estrategias Forestales Comunales con el propósito de apoyar a las autoridades locales en la labor de gestionar la actividad forestal en sus territorios.

En 2004, con financiamiento de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO, partió el Proyecto TCP 2903Estrategias Forestales Comunales” de apoyo al desarrollo forestal comunal. Su objetivo se orienta a la transferencia técnica en metodologías de ordenamiento territorial y de evaluación de tierras.

La iniciativa se cumple en seis municipalidades: cuatro de la Región de O’Higgins y dos de la Región del Maule,  siendo Pichilemu la comuna central de trabajo. Uno de los aspectos de gran importancia en la aplicación de esos procedimientos es la participación de las comunidades con sus aportes a las discusiones sobre el uso más adecuado de sus territorios.

Sus opiniones fueron contrastadas con los análisis técnicos y finalmente se negociaron y validaron la solución con ellas. Eso dio como resultado una estrategia comunal o un plan de desarrollo local.

PROYECTO ATRACTIVO

En el marco del proyecto, se empezó con los habitantes de El Maqui, ubicada en la microcuenca del mismo nombre, a 23 kilómetros al oriente de la parte urbana de Pichilemu. Allí surgió la necesidad de llevar adelante un plan de agroturismo comoresultado de las demandas de la quienes habitan en dicho sector. Para ello, CONAF diseñó el circuito de la Quebrada El Maqui,con un plan rentable que integra a los habitantes con lo territorial.

La iniciativa se tradujo en una propuesta de reestablecimiento de la vegetación circundante destinada a cumplir con losobjetivos de obtener forraje, productos melíferos, leña y la restitución de la vegetación nativa en apoyo al desarrollodel paisaje y a la vez se iniciaron faenas de recuperación de suelos.

El circuito turístico de El Maqui se inserta en un proyecto mayor de la Municipalidad de Pichilemu que se relaciona con la conectividad del ámbito rural con el marino, como posibilidad atractiva para los visitantes.

LO CULTURAL

Turísticamente, El Maqui tiene un alto potencial a partir de lo histórico, por sus molinos de agua y casas construidas a inicios del siglo pasado. Colindante hacia el norte se encuentra Pañul, cuya comunidad ha focalizado sus esfuerzos en la venta de artesanías en cerámica de la zona, lo que le ha dado una identidad propia.

También está el pueblo de Ciruelos que tiene el Museo del Niño Rural y una iglesia que data de 1854, donde se encuentra la pila de bautismo del Cardenal José María Caro.

Estas localidades se caracterizan por ser pobres, con una población envejecida y una alta migración rural-urbana. El fomento del turismo les permitirá mejorar el estado de los caminos, instalar señalización y entregar información queincentive a conocer estos circuitos con tanta historia.

Plan de Desarrollo Forestal Participativo Comunidad de Pichihuenocolle, Cordillera de Nahuelbuta, Comuna de Purén

Este documento de estrategia fue elaborado por el Ingeniero Forestal Santiago JM Del Pozo Donoso, como parte del trabajo que desarrolló el año 2004 en el Departamento Fomento Forestal de CONAF.  Se aplicaron los contenidos del Plan Nacional de Extensión Forestal de CONAF (2001), la Guía de Metodologías Participativas y la Guía de Instrumentos de Fomentos Aplicables a la Cadena de Valor Forestal.

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Presentación

Durante mas de 30 años Chile ha mantenido exitosamente una política de apertura e inserción en los mercados internacionales, la que ha permitido incrementar el comercio exterior de forma significativa.  La tarea de los sectores productivos ha sido la de identificar y aprovechar las ventajas comparativas existentes.  Esta tarea se ha basado en un uso intensivo de los recursos y condiciones naturales que nuestro país posee.   El desafío está en el desarrollo de ventajas competitivas.

El sector forestal aprovechó las condiciones existentes y en la actualidad es el tercer sector exportador del país, actividad que se basa en el aprovechamiento de plantaciones de pino radiata y eucalipto.  En la actualidad el precio de la tierra ha subido, los propietarios de los suelos forestales no venden sus predios, los suelos forestales cercanos a puertos ya están plantados.  La población objetivos de las políticas de fomento a la forestación son pequeños propietarios, personas cuya principal característica es que viven de la agricultura.  Los propietarios del bosque nativo son principalmente pequeños y medianos productores.

El fomento forestal con pequeño propietarios forestales realizado entre 1980 y el año 2000 muestra plantaciones dispersas, de calidad inferior a las plantaciones de las empresas forestales y orientadas solo a la producción de madera industrial.  En general esto significa bajo valor de la hectárea de bosque y un debilitamiento de los sistemas productivos tradicionales de los campesinos.

La firma de acuerdos comerciales de los últimos años ha generado una mayor conciencia respecto de la importancia de exportar, acción que requiere de disponer, entre otras cosas, de capacidad empresarial, volúmenes adecuados y calidad de productos.  La incorporación de los pequeños propietarios forestales a la economía del país supone la creación de  una capacidad para incursionar en los mercados globalizados, objetivo que se puede lograr si se utilizan métodos modernos de trabajo, conducentes a la creación de integraciones verticales y horizontales que se basen el aprovechamiento del potencial productivo del territorio y cuenten con el apoyo del Estado, es decir, la formación de cluster.

Existen avances importantes en la línea señalada, tales como el proyecto industrial elaborado con alameros de las comunas de Coinco y Coltauco, el “Circuito Silvoturístico del Secano Profundo” elaborado con campesinos de Pichilemu, el Cluster Forestal del Mueble en la IX Región, los que representan un importante material que permite fortalecer las metodologías aplicadas y que dan sustento al trabajo contenido en este documento.

1.-  Introducción

La utilización de la avellana ha estado tradicionalmente asociada a las comunidades locales que viven en sectores con fuerte presencia de bosque nativo, las que se dedican a su recolección para consumo propio, sin mayor preparación, tostada, como harina, mantequilla  o café de avellana, y para venderla con o sin procesamiento.  Las comunidades en cuestión se encuentran alejadas de los centros poblados y mayoritariamente empobrecidas.

La comunidad local de Pichihuenocolle presenta características de aislamiento, tradiciones y pobreza que obligan a abordar la planificación forestal de sus recursos de una forma participativa y horizontal.  El enfoque contenido en el Plan Nacional de Extensión Forestal de CONAF (2001) y los materiales preparados especialmente para su implementación contienen las herramientas necesarias para lograr identificar las capacidades sociales y productivas a nivel de comunidades locales.

Los antecedentes señalados mas la información respecto de la vocación productiva del territorio que es provista mediante Sistemas de Información Geográficos (SIG) permite identificar el potencial productivo del territorio, ámbito en el que la producción de avellana tiene un rol fundamental en la economía de la comunidad de Pichihuenocolle.

El rol de igualador de oportunidades del Gobierno permite poner a disposición de la comunidad local los instrumentos de fomento y los apoyos necesarios contenidos en los programas que las instituciones tienen para tal fin, los que se orientan a resolver factores críticos identificados mediante un análisis estratégico.

La elaboración de un Plan de Desarrollo Forestal Participativo para la Comunidad de Pichihuenocolle contiene objetivos que se orientan a la superación de factores críticos, junto con una serie de actividades a desarrollar y los apoyos gubernamentales disponibles para ese efecto.  Se consigna también el nombre e institución de la persona responsable de realizar esa actividad.

2.-  Antecedentes generales

El avellano chileno pertenece a la familia Proteáceo diferencia de su  similar  europeo que pertenece a la familia Coriláceo.  Su nombre científico es Guevuina avellana mol.

El avellano se encuentra  en Chile  desde Colchagua al sur, adaptándose  a diferentes condiciones  de suelo de regular  fertilidad (arcilloso, gredoso, duro pedregoso) y a diversas  formaciones como llanuras, valles, cerros y quebradas, generalmente con abundancia de agua.  No tolera los terrenos secos ni salinos.

El avellano puede encontrarse  como arbusto y como árbol  creciendo hasta 20 metros de altura, cuyas ramas  forman  una copa frondosa, que se caracteriza por su follaje,  siempre verde  y porque  sus ramas están  cubiertas  por un vello permanente.

Su floración  se presenta en largos  racimos de color  blanco  o rosado y, por lo general,  ella ocurre  entre los meses de enero a marzo, cuando aún no están  totalmente maduros los frutos de la temporada anterior.

El fruto  del avellano  es una drupa redondeada de color  variable entre café claro al negro violáceo en su  etapa  de madurez y primero  verde pasado  por  el rojizo durante su etapa  de crecimiento.  Este fruto tiene  una cáscara de tipo  leñoso y una semilla  cubierta  por  una cutícula  que mantiene unidos  los dos  cotiledones.  Estos  frutos  son  conocidos  con el nombre  de avellanas y permanecen  más  de una  temporada en el  árbol; una vez  maduros  suelen  caer y son  recolectados, a pesar  que su recolección  también se realiza directamente del  arbusto  o del árbol.

Además  de su  fruto, este árbol  tiene una madera con  reconocidas  características  para  mueblería  y fabricación de instrumentos  musicales  por su firmeza, elasticidad, densidad y porque es liviana.

El avellano  se encuentra  en forma  aislada o formando  pequeños  grupos, generalmente en asociación  con otras  especies  entre las cuales se pueden  mencionar: raulí, laurel, roble, mañio entre  otras.

Esta especie  se puede propagar por medio de semillas, retoños  y estacas.  En caso de sembrarse  el período sería a comienzos  de otoño, principalmente abril, para que las  semillas  se encuentren  frescas.

Según  estudios  realizados  por la  Universidad  Austral, se trataría de un árbol de rápido crecimiento, cuyos primeros frutos  se obtendrían  al séptimo  año de edad.

2.1.  Disponibilidad del recurso:

No es posible cuantificar el recurso forestal avellano a base de información  estadística  oficial, por cuanto la especie no se incluye en los censos, sino que agrupada como otras especies.  Tampoco  se obtiene  información  sobre  la productividad del  avellano en cuanto  a la cantidad de frutos  producidos.

De acuerdo  a estudios  realizados por CIDERE Bío Bío y por  la Universidad Austral, se ha podido  estimar  que  las regiones  más  pobladas  con esta especie  serían  la VIII y IX Región, sin destacar  la existencia en otras regiones  de la zona centro sur y sur.

Los estudios  realizados  por estas instituciones  indican que la producción normal  de un avellano fluctuaría entre 30 a 60 kilos de fruto por árbol, dependiendo de la edad, suelo, condiciones climáticas  y densidad.

Por otra parte, se ha estimado que en las regiones  VIII y IX habría  alrededor de 24.000 a 25.000 hectáreas  con 7.500.500 avellanos (300 árboles  por hectáreas, según  estimaciones  de CIDERE Bío Bío).

Con estos antecedentes se ha podido estimar que la disponibilidad  de frutos (avellanas) sería de alrededor  de 325.000 toneladas  al año, considerando que las regiones  indicadas aportarían alrededor de 215.000 toneladas y el resto de las regiones solamente un 50% de esa cantidad.  Para estas  estimaciones  se consideró  una producción  de 30 kilos  de avellanas por árbol.

La Universidad Austral  señala  que la disponibilidad  de frutos  sería  de 300.000 toneladas  al año.

Otro antecedente de interés  es la cantidad de frutos  por kilo, que fluctúa entre 250 y 600 unidades aproximadamente.

2.2.-  Las Avellanas:

Son el fruto del avellano  y tiene  las siguientes características  físicas:

–         Forma redondeada

–         Cáscara leñosa, dura y firme

–         Tamaño entre 1,5 a 2,5 centímetros de diámetro, por lo general

–         Semilla formada por dos cotiledones (parte comestible)

–         Cutícula protectora y envolvente de los cotiledones

2.3.-  Composición química de las avellanas:

La semilla de la avellana corresponde  a los cotiledones, que son  la parte  comestible  del fruto, tiene un importante valor  alimenticio  por  su contenido  de proteínas  y ácidos grasos, especialmente no saturados,

En el cuadro  siguiente, se muestra la composición  química  de este fruto.

CUADRO N° 1: Composición  química de la avellana (en porcentaje)

ITEM %
Humedad

Proteínas

Lípidos

Ceniza

Fibra cruda

E.N.N. (a)

7,5

12,4

49,3

2,8

3,6

24,4

TOTAL 100,0

Fuente:         Tabla de composición química  de los alimentos  chilenos. Facultad  de Ciencias  Químicas  y Farmacéutica U. De Chile. 1985.-

( a )               : Extractivos no nitrogenados se obtienen por diferencia.

La fuente citada no señala  los componentes de las cenizas, vale decir cuales son las sales minerales y las vitaminas que contiene el fruto.

2.4.-  Relación  entre fruto y parte  comestible:

Se ha señalado  que la avellana está formada por cáscara, cutícula y cotiledones o parte  comestible.  La relación  entre estos  diferentes  componentes  es:

– Cáscara                                                            =  66%

– Cutícula                                                            =  6%

– Cotiledones o semilla o parte comestible         = 28%

De estos  antecedentes  se determina  que un  72% de la avellana no es comestible  o utilizable  en la elaboración de productos  a partir  de ella, y solamente  un 28 %  sería factible  de emplear en industrialización.

Es conveniente  señalar  que la cáscara por  su contextura  leñosa  tiene  empleo como combustible,  porque  su poder  calorífico alcanzaría  a 4.000 kilos calorícas  por kilogramo de cáscara  de avellanas.

Ácidos  grasos presentes en las avellanas:

Los antecedentes bibliográficos  señalan que las avellanas contienen, principalmente, ácidos  grasos  no saturados, lo que otorga características especiales al aceite  extraído de estas semillas.

Los ácidos grasos contenidos  en la semilla de avellanas, se indican en el cuadro siguiente.

CUADRO N° 2: Ácidos  grasos  presentes en avellanas  europeas

Ácido Graso %
Ácido  palmítico

Ácido Hexadecaenoico

Ácido Esteárico

Ácido Oleico

Ácido Linoléico

Ácido Eicosanoico

Ácido Linolénico y

Ácido Eicosaenoico

Ácido Docosanoico

Ácido Docosaenoico

3,7

22,0

0,8

37,0

11,2

1,6

11,5

1,9

9,3

Fuente: Un monoácido hexadecanoico natural, Revista Argentina  de Grasas y Aceites.  1963.

Los ácidos grasos  saturados  serán:

–         Palmítico

–         Esteárico

–         Eicosanoico

–         Docosanoico

que  en total  corresponden  al 8% de todos  los ácidos grasos  presentes  en la semilla de avellanas.   El resto  92% son  insaturados, características  de gran  importancia  para el consumo  humano y para uso  en cosmética.

De acuerdo  al análisis de las composición  de ácidos grasos realizados  con avellanas  chilenas  (Guevina avellana Mol.) en la Facultad de  Ciencias Químicas  y Farmacéuticas  de la Universidad de Chile, se determinó  que la  cantidad  de saturados  solamente alcanza a 6,2 % y los no saturados alcanzan a 93,8% lo que estaría indicando mejores caracterizas que  el aceite obtenido con  avellanas europeas, como bajo colesterol y fácil absorción  por la piel, en cosmetología.

Destino actual  de las avellanas:

De acuerdo  a antecedentes  de CIDERE Bío Bío en la VIII y IX  Regiones se elaboran  alrededor  de 180  toneladas  de productos  aproximadamente.  Los  productos  que se elaboran  son: avellanas  tostadas  y harina de avellana, esta última  en menor  proporción.

Características  del aceite  de avellanas:

El aceite  de avellanas tiene  como características  importantes para el uso  en cosmetología  las siguientes:

Absorción de la luz ultravioleta:  El aceite de avellanas tiene la propiedad  de absorber las  radiaciones bajas  del espectro  ultravioleta de la luz, permitiendo  solamente el paso de aquellas  que producen un bronceado  sin daño para la piel.

Este  aceite actuaría como filtro  de las radiaciones evitando  la producción de eritemas y quemaduras  en la piel, que a veces traen  consecuencias dolorosas  y la resecan, acelerando el proceso de envejecimiento  con formación de arrugas.

La aplicación  del aceite de avellanas tiene efectos de bronceador  y protector  de la piel.

Absorción  de los rayos  infrarrojos:   Esta característica  refuerza la propiedad de absorber  las radiaciones  ultravioletas  de longitud de onda larga, que es la perjudicial  para la piel.  Además, permite  determinar  otras  características  que el aceite  posee.

Presencia de algunos ácidos grasos:  El aceite de avellanas tiene en su composición  química ácido  palmitoleico, que no  se encuentra  en ninguno de  los  otros  aceites  vegetales, solamente en el aceite de visón, lo cual le daría una característica  muy importante  para el uso  en cosmética.

Por otra parte, el  alto contenido  de ácido  linolénico, también  otorga  buena  aceptación  para productos  de cosmética, aunque  aumenta su inestabilidad haciéndolo  propenso  a la rancidez.

El alto porcentaje  de ácidos grasos insaturados da al aceite de avellanas  buena aceptación  para el consumo humano, especialmente  desde un punto  de vista nutricional, ya que la contribución a la formación de colesterol es baja.

3.-  Marco teórico

El desarrollo, entendido como el transito hacia condiciones de vida cada vez mas humanas, requiere de la utilización de todos los elementos que están a disposición de las personas para llevar a cabo actividades económicas y productivas sustentables.   Los cambios ocurridos en el mundo los últimos años, que han llevado a nuestro país a profundizar su estrategia de apertura comercial, impone la competitividad como un elemento de análisis central para dar sustento al éxito empresarial.

En el ámbito de las oportunidades se observan posibilidades de “encadenar” los negocios hacia delante con los clientes, hacia atrás con los proveedores, hacia el lado con entidades de investigación, considerando la rivalidad de los competidores, elementos que permiten la adopción de decisiones estratégicas para el fortalecimiento de la cadena de valor por parte de los emprendedores o empresas establecidas.

Siguiendo en el ámbito privado se sabe que las grandes empresas poseen las capacidades para contar con los recursos e insumos que les permitan efectuar los análisis señalados y también fortalecer las cadenas de valor de que se trate de forma eficiente, logrando posicionamientos que les permiten sostener sus negocios en el largo plazo.  Son los micro empresarios, los pequeños empresarios y muchos medianos empresarios, los que no disponen de recursos o capacidades para identificar su posición estratégica y, aunque logren dominar el contexto de sus decisiones, presentan serias restricciones para fortalecer sus cadenas de valor.

El Gobierno, como responsable de la orientación de las capacidades del Estado, tiene un nuevo rol que cumplir, que no es otro que el de igualador de oportunidades.  Se supera de esta forma el paradigma antiguo del rol subsidiario, que obedeciendo a otra época y a otra realidad produce inequidades evidentes.  El fomento se puede definir como el conjunto de acciones que es necesario implementar para lograr que las personas superen las restricciones que les impiden acceder a los beneficios del desarrollo.

El fomento que realiza el Estado se caracteriza por la puesta a disposición de los ciudadanos de un conjunto instrumentos de fomento, los que consisten en ayudas, financiamientos o apoyos y que son administrados a través de programas y proyectos gubernamentales.   Sin embargo la sola oferta de instrumentos de fomento es insuficiente para lograr que el sector privado supere las carencias que los afecta.  Se requiere disponer de sistemas de intervención pública eficientes que permitan la articulación de los instrumentos de fomento gubernamentales con los problemas reales de los micro, pequeños y medianos empresarios.

En base al criterio de fortalecimiento de la competitividad empresarial es necesario tener en cuenta las relaciones que existen entre los cuatro siguientes componentes de un sistema de gestión: la comunidad, el ecosistema, los instrumentos de fomento, las instituciones.  La comunidad tiene una experiencia en relación al tema productivo que ha permitido la creación de redes, creación de mecanismos de cooperación entre sus integrantes e implica  conocimientos, habilidades y destrezas adquiridas. Para conocer las características de este capital social se requiere del uso de métodos y técnicas participativas y la generación de instancias para su aplicación.   Existe la información y las herramientas para lograr el conocimiento del ecosistema y la caracterización de su vocación productiva. Ambos aspectos juntos, es decir la comunidad y el ecosistema, generaran la información necesaria para determinar el Potencial Productivo del Territorio (PPT).

Los instrumentos de fomento disponibles son seleccionados relacionando su objetivo, el mecanismo y beneficios y los requisitos para acceder a el con el PPT, ejercicio que requiere discernir respecto de si el objetivo del instrumento calza con el emprendimiento que se intenta apoyar, si los beneficios que entrega ese instrumento son los que la el emprendimiento requiere y si la comunidad cumple con los requisitos que solicita el instrumento para acceder a el.

El cuarto elemento que es necesario analizar son las instituciones en cuanto se disponga de políticas que contengan el tema productivo que las comunidades locales quieren impulsar, respecto del cual existe un PPT que respalda esa decisión.  Si existe la política es necesario identificar cuales son los programas, proyectos o acciones que se han formulado para concretar los objetivos de esa política y su focalización.  También es necesario identificar las bases con las que actúan esos programas, proyectos o acciones en relación a la población objetivo que atienden.

La confluencia de estos cuatro aspectos permitirá que se aproveche la PPT.

4.-  Objetivos

Objetivo General

Elaborar un Plan de Desarrollo Forestal Participativo de Productoras de Avellana de la Comunidad de Pichihuenocolle, Cordillera de Nahuelbuta, Comuna de Puren, IX Región.

Objetivos específicos.

q       Identificar la vocación productiva del territorio

q       Poner a disposición de las productoras los apoyos del Estado

q       Elaborar un Plan de Trabajo para fomentar el uso productivo del avellano.

5.-  Método

La planificación de la actividad se realizó teniendo presente el objetivo de generar acciones tendientes al fomento de productos forestales no madereros, tema respecto del cual se ha recopilado información respecto al uso de los productos y rentabilidad.  Se han realizado revisiones bibliográficas y consultas a expertos.   Se tuvo en cuenta esa información para la selección de la provincia y en utilizando el criterio del Jefe Provincial de CONAF se eligió las localidades.

La aplicación del método quedó a cargo del Jefe del Depto. Fomento Forestal, gestor de esta iniciativa, quién fue ha dirigido y participado como expositor en numerosos talleres de capacitación de personal de CONAF en métodos y técnicas de extensión forestal.

La actividad fue preparada por el Jefe Provincial de CONAF en Angol, Sr. Hugo Lucero, quién en conjunto con la I.M. de Puren y su alcalde Sr. Benigno Quiñónez tomaron contacto con la comunidad de Coiguería o Pichihuenocolle, efectuando todas las programaciones del caso.

La caracterización de la situación de la comunidad se realizó a través de la aplicación de los siguientes métodos:

q       Historia de vida : tiene por objetivo establecer lazos de confianza con el destinatario y su familia o comunidad, a través del intercambio de experiencias, vivencias que hacen referencia a las formas de vida de una comunidad en un período concreto.  Llegando a conocer su propia realidad contada por ellos mismos.

q       Observación del participante:  busca conocer el comportamiento o conducta manifiesta del destinatario o comunidad frente a determinados problemas o situaciones.

q       Grupo de discusión: consiste en un intercambio “cara a cara “ entre destinatarios que poseen un interés común por discutir un tema, resolver un problema, tomar una decisión o adquirir información por el aporte recíproco.

La caracterización del ecosistema se realizó utilizando información digital contenidas en las bases de datos del Catastro de la Vegetación Nativa de Chile.

La identificación de instrumentos de fomento está contenida en el documento Guía de Instrumentos para el Desarrollo Forestal para pequeños propietarios, organizaciones campesinas y medianos propietarios, publicada por CONAF el año 2002.

La caracterización de la potencialidad de las instituciones para fomentar el aprovechamiento del fruto del avellano (Gevuina avellana) seré abordado por el Jefe del Depto. Fomento Forestal de CONAF, revisando las políticas, programas, proyectos y acciones de cada institución que permitan apoyar las iniciativas de las comunidades locales en torno a este producto.

6.-  Desarrollo

La aplicación del método se inició con la programación y realización de una reunión con la comunidad que se dedica a la recolección, aprovechamiento y comercialización de avellanas, siendo seleccionada por el Jefe Provincial de CONAF en Angol, Ingeniero Forestal Sr. Hugo Lucero, la comuna de Puren y específicamente la localidad de Pichihuenocolle conocida también como Coiguerías.  El segundo aspecto corresponde a la caracterización del recurso, llegando con ambos aspectos a la identificación del Potencial Productivo del Territorio.

A continuación se procede a abordar los instrumentos de fomento y las capacidades institucionales necesarios para impulsar el aprovechamiento del PPT.

6.1.-  Caracterización de los productores

La primera etapa de la visita consistió en una reunión en la IM de Puren, en la que participó la Encargada del Área Social de la Municipalidad, Sra. Teresa Flores, quién señaló que las personas que trabajan en torno al aprovechamiento de la avellana han mejorado su calidad de vida en varios aspectos, siendo el principal de ellos el paso de “cliente social” de la municipalidad a una situación de mayores ingresos que les permite satisfacer sus necesidades básicas.

La reunión con la comunidad de Pichihuenocolle para la identificación de demandas se realizó en el Centro de Acopio de la comunidad ubicado en terrenos del arzobispado, lugar donde también está la iglesia del sector.  Participaron en esta reunión siete personas de la comunidad, seis mujeres y un hombre, las que forman parte de un grupo constituido por el Proyecto de Desarrollo Agrícola Local (PRODESAL).  Participaron también el Sr. Bernardo Quiñónez, Alcalde de Puren, el Sr. Hugo Lucero, Jefe Provincial Angol de CONAF y por PRODESAL el Sr. Jorge Quintana.

La reunión se desarrollo de manera informal y amena sin estructuración visible, en el transcurso de la cual se aplicó las técnicas participativas contempladas en el método.  La aplicación de los métodos participativos se efectuó utilizando como técnica la informalidad de la conversación.  De esta forma no se advirtió a las/os participantes de la aplicación de técnicas participativas, las que se aplicaron en forma interrumpida siguiendo el curso y vaivenes de la conversación, continuando hasta la obtención de toda la información necesaria.

Resultados de la aplicación del método Historia de Vida.

La avellana ha sido utilizada en forma tradicional por la comunidad  con la costumbre de cosechar el doble de lo que se requiere para el consumo familiar.  Los productos que se obtienen son la avellana para consumo seca y descascarada (almendra), tostada, como harina preparada combinando un 50% de almendra tostada y 50% trigo, mantequilla llamada “natri” y aceite de avellana.   Según lo señalado se cosecha una cantidad para el consumo familiar y otra cantidad similar es cosechada para la venta, dar como regalo o intercambio de productos.

Las personas que se dedican a la cosecha de avellana son mujeres, niños y ancianos, forma de trabajo similar a la utilizada por otras comunidades locales en la recolección de productos forestales no madereros (PFNM) tales como hierbas medicinales u hongos comestibles.  Los hombres trabajan en empleos permanentes y generalmente fuera de sus predios incluso fuera de sus localidades.

En la actualidad se ha construido para uso común del grupo de trabajo de la localidad una sala de elaboración de harina de avellana y una sala de acopio, construidas en material sólido en terrenos del arzobispado.  Este proyecto fue la continuidad de un acercamiento efectuado anteriormente por PRODESAL.

Resultados de la aplicación del método Observación del Participante.

La aplicación del método se dirigió fundamentalmente a lograr que afloraran aquellos aspectos que aparecen como factores limitantes en el aprovechamiento de avellano.  La conversación logró tocar todos los aspectos de la cadena de valor de dicha actividad productiva, desde el proceso productivo hasta las actividades de apoyo.

En el ámbito de la logística de entrada, se realizó un calculo aproximado en base a estándares como los siguientes:  un árbol entrega medio saco de avellanas; una recolectora alcanza a llenar 80 sacos en la temporada; de un saco de 80 kilos se obtienen 12 kilos de almendra.  Un cálculo simple indica que una recolectora cosecha 40 árboles.   Tomando el promedio del área de cosecha se llegó que hay aproximadamente 20 árboles de avellano por hectárea.

Un segundo aspecto radica en el consumo de avellana efectuado por chanchos de campesinos de zonas mas baja de la cordillera de Nahuelbuta, que son “hechados” al monte para engorda.  En muchos casos, cuando se llega a cosechar un árbol, los chanchos ya han consumido todas las avellanas.  Un problema relacionado radica en que la cosecha del fruto del avellano desde el suelo requiere un alto esfuerzo humano.

La producción aborda aspecto como el secado, descascarado, tostado y molido.  En el primer caso las avellanas se secan al aire o poniéndola en el entretecho de la cocina.  El descascarado se realiza con máquinas teniendo en algunos casos altos rendimientos.  El tostado se realiza en callana y se logra tostar medio saco al día, de tal forma que para tostar 80 sacos se requiere de casi cinco meses de trabajo.  El molido se efectúa con molino de mano según se muestra en la fotografía siguiente.   Se dispone de un molino industrial que deja el producto con un color distinto al molido tradicional.

Molino tradicional Molino industrial

En el ámbito del marketing se han llevado a cabo varias iniciativas, entre las que se cuentan el traer avellanas a Santiago para la venta, vender harina de avellana en Cañete, además de la venta de avellanas a mayoristas en la misma localidad de Pichihuenocolle, Cañete, Purén y Angol.

No se ha realizado otro esfuerzo de comercialización de los diferentes productos que elabora la comunidad de Pichihuenocolle.  Se sabe que el saco de avellana tiene un valor cercano a los $8.000.- y que de un saco de avellana se puede obtener 12 Kg. de almendra.  Si la harina de avellana se elabora mitad almendra y mitad trigo, entonces de un saco se puede obtener 24 Kg. de harina de avellana.  El Kg de harina de avellana tiene un valor de $4.000, de tal forma que por un saco de avellana convertido en harina de avellana se puede obtener la suma de $ 96.000.-.

Es evidente la necesidad de abordar el tema de la comercialización de harina de avellana, en el contexto de un Plan de marketing.  En este sentido se informó que la I.M. de Purén está apoyando a la comunidad para la obtención de permisos de salud ambiental que les permita el envasado y etiquetado de la harina de avellana.

Es evidente que no se ha logrado agregar valor al producto y menos aún en el ámbito de los servicios, donde la incorporación de recetas tradicionales para el uso de avellana y de nuevas recetas con otras aplicaciones puede ser un detonante importante para incrementar la demanda.

La inspección de las actividades de apoyo apuntan a un uso intensivo de técnicas tradicionales y ausencia de nuevas tecnologías, de tal forma que no existen los contenidos para elaborar programas de capacitación.  Respecto a financiamiento, como se señaló, desde hace poco tiempo algunas personas han logrado mejorar su situación económica, aunque no significativamente, de tal forma que el financiamiento continúa siendo aspecto deficitario.  También se observa déficit en equipamiento.

Solo en infraestructura comunitaria se observan avances con infraestructura para procesamiento y almacenamiento de productos de avellana.

Resultados de la aplicación del método Grupos de discusión.

A continuación se presentan los factores limitantes identificados en la fase participativa:

a)      Baja densidad de árboles por hectárea

b)      Deficiente sistema de cosecha de avellana

c)      Pérdidas de avellana por consumo animal

d)      Secado artezanal poco eficiente

e)      Falta tecnología de tostado de almendra de avellana

f)        Falta estudios de mercado para productos de mayor valor agregado

g)      Falta estrategia de agregación de valor por la vía de los servicios.

La discusión permitió centrar la discusión en aquellos factores limitantes respecto de los cuales no existe alternativa hasta el momento, donde el único aspecto en que la comunidad ha innovado ha sido el secado de la avellana, para lo cual se han utilizado diversas instalaciones, que van desde la construcción de techos falsos en la cocina hasta la utilización de mesas construidas con quila.

Los aspectos relacionados con baja densidad de árboles por hectárea, deficiente sistema de cosecha de avellana y pérdidas de avellana por consumo animal forman parte de la falta de desarrollo que tiene  el manejo del avellano.  Este es un aspecto fundamental que de ser abordado permitirá incrementar los volúmenes de avellana cosechada y la recuperación del bosque nativo.

El tostado de la almendra de avellana realizado de forma tradicional se ha convertido en un cuello de botella para la producción.  Se requiere identificar el equipamiento mas adecuado y proceder a su adquisición, considerando que la comunidad no dispone del financiamiento.

La identificación de la demanda corresponde a una información específica que permite la toma de decisiones respecto de cuando y que producir y con que estándares de calidad, siempre buscando la forma de producción mas adecuada que vincule las capacidades de los productores y el producto que se desee poner en el mercado.  Se requiere entonces avanzar en la identificación del mercado objetivo y la elaboración de un Plan de Negocios que permita llegar a el en las mejores condiciones.

En el contexto del Plan de Negocios que se formule es posible identificar diversas formas de agregar valor al producto sin que necesariamente se deba incurrir en gastos adicionales.

6.2.-  Caracterización del recurso.

La situación del bosque nativo en la Cordillera de Nahuelbuta se reduce principalmente a las zonas de altura, sin presión de la actividad forestal en base a utilización de madera proveniente de plantaciones, debido a que esa especie no prospera sobre 800 m.s.n.m.  En la actualidad esa altitud puede ser sobrepasada con plantaciones de eucaliptos, generándose una fuerte presión por la utilización de suelos que están cubiertos por especies nativas en diversos grados de conservación, siendo el matorral nativo la situación de mayor inclinación hacia la sustitución.

De acuerdo a lo observado en terreno, el rebrote de bosque nativo en plantaciones de avellano es fuerte, observándose rebrotes de diversas especies al interior de plantaciones de eucaliptos de dos o tres años.  Sin embargo se informó que los propietarios de las plantaciones aplican ácido a los rebrotes de especies nativos, no obstante anualmente el bosque nativo vuelve  a rebrotar.

En esta situación se observó que la regeneración vegetativa de avellano es abundante y que las comunidades ven esa situación como una posible fuente de ingresos.

De hecho, en los casi 100 kilómetros que se deben recorrer desde Purén hasta Pichihuenocolle se observan solo plantaciones de pino o eucalipto en todo el trayecto.  El bosque nativo comienza a aparecer solo en el sector cercano a la cumbre de la Cordillera de Nahuelbuta.

6.3.-  Potencial Productivo del Territorio

El capital social y productivo de la comunidad de Pichihuenocolle respecto del aprovechamiento de avellana (Gevuina avellana) tiene una base ancestral que da solidez y sustentabilidad a la industria asociada a este producto forestal no maderero, manteniendo una base productiva y comercial relacionada al producto sin elaboración.

Si bien en la actualidad el volumen del negocio es bajo en cuanto a volumen y montos, mediante la creación e implementación de estrategias de agregación de valor y mayor elaboración del producto, se podrá pasar a un nivel de negocios mucho mayor.

La disponibilidad de materia prima es alta, no obstante persisten factores que atentan contra la utilización eficiente de la producción de la localidad.  Superar estas restricciones apunta a incrementar el volumen transado, junto con el incremento de la presencia de la especie en los bosques existentes y establecimiento de plantaciones.

Con estos antecedentes es posible cuantificar la superficie de bosques con avellano y la presencia en ellos de actividad productiva por parte de la comunidad, antecedentes que en conjunto caracterizan el área que debe ser sometida bajo manejo forestal sustentable y que conformará la Unidad de Manejo Forestal Sustentable de Pichihuenocolle (UMFS Pichihuenocolle).

6.4.-  Instrumentos de fomento aplicables a la cadena de valor forestal.

La utilización de instrumentos de fomento tiene que cumplir con tres aspectos específicos, siendo el primero de ellos el objetivo del instrumento, el que debe dar contenidos a la actividad(es) que se intenta apoyar para su concreción.  El segundo aspecto tiene relación con la mecánica del instrumento que está conformada por los ámbitos específicos que cubre y los beneficios específicos que entrega para cada una de esas áreas.  El tercer aspecto lo conforman los requisitos que presenta el instrumento para acceder a los beneficios que considera en su mecanismo.

La comunidad de Pichihuenocolle se encuentra en su mayor parte en estado de pobreza de tal forma que los instrumentos que solicitan volumen o monto de ventas u otros requisitos empresariales quedan descartados.  A través de PRODESAL ha sido beneficiaria de algunos instrumentos del Instituto Nacional de Desarrollo Agropecuario (INDAP), de tal forma que clasifica para la red de fomento de esa institución.

6.5.-  Instituciones de Fomento

De la identificación de aspectos prioritarios se desprende que se requieren instrumentos al menos en los siguientes ámbitos: silvicultura y manejo forestal; equipamiento para cosecha; tostadora industrial y estudios de mercado y Plan de negocios.

7.-  Análisis Estratégico

7.1.-  Matriz FODA

FORTALEZAS DEBILIDADES
  • Conocimiento de técnicas y métodos tradicionales de utilización de avellanas.
  • Canales de comercialización del fruto de avellana.
  • Conocimiento de preparación de varios productos en base a avellana.
  • Disponibilidad de bosques nativos con avellanos.
  • Infraestructura para procesamiento de avellanas.
    • Falta de tecnologías de tostado.
    • Secado artezanal de avellana poco eficiente.
    • Trabajo individual a nivel de recolección, procesamiento y venta.
    • Inestabilidad de la demanda por productos elaborados.
    • Escasa incorporación de tecnologías en la cadena de valor
    • Falta de capacitación.
    • No hay acceso a Internet.
    • Baja densidad de avellanos/ha.
    • Falta de antecedentes contables respecto de ventas.
    • Falta de información respecto de esquemas de manejo de bosques con avellano.
OPORTUNIDADES AMENAZAS
  • Demanda potencial por productos con mayor valor agregado como harina y aceite.
  • Apoyo de la I.M. de Puren.
  • Apoyo de Servicios públicos como INDAP y CONAF.
  • Posibilidad de agregación de valor a los productos por la vía de incorporación de servicios.
  • Disponibilidad de instrumentos públicos para hacer estudios de mercado.
  • Existencia de instrumentos de fomento aplicables a la comunidad de Pichihuenocolle.
  • Pérdida de frutos por consumo de animales, especialmente cerdos.
  • Reemplazo de bosques nativos degradados por plantaciones de eucalipto.
  • Bajos ingresos familiares de la comunidad de Pichihuenocolle.
  • Fracasos en ensayos de plantaciones con avellanos.
  • Ausencia de programas de fomento de productos forestales no madereros.

7.2.-  Análisis FODA

a)         Anulación de amenazas.

La pérdida de frutos por consumo de animales, especialmente cerdos se puede superar introduciendo un método de cosecha parecido al que se utiliza con almendras o nueces y que consiste en interceptar el fruto en su caída al momento de madurar, cuestión que se logra tendiendo una malla bajo el árbol que cubra toda la proyección de la copa.  Esta actividad debe formar parte de un esquema silvícola especialmente diseñado para avellano.

La degradación y posterior sustitución del bosque nativo con plantaciones de eucaliptos corresponde a una realidad que se fundamenta en que al séptimo año de efectuada la plantación, producto de la cosecha del eucalipto, el propietario obtiene una cifra superior a M$1.000.-, ingreso muy superior a lo que en cualquier año el propietario ha percibido hasta la fecha. Si se divide esa cifra por 84 meses se obtiene un ingreso mensual de $11.905/mes.-   Corresponde fomentar la producción no maderera de mayor valor agregado, ya que con la producción actual de avellanas, considerando una cosecha de 40 sacos, con 12 kilos de harina de avellana por saco[1], a $4000.- el Kg. de harina de avellana, se obtendría la suma de M$1.920/año, alcanzando un capital de $13,4 millones de pesos en siete años.

El fomento de la producción de avellanas de mayor valor agregado permitirá superar la situación de bajos ingresos de la comunidad de Pichihuenocolle, situación que no ha estado ajena a aciertos y fracasos, encontrándose entre estos últimos la falta de estrategias de marketing y el fracaso de plantaciones de avellano que se han establecido “imitando” el esquema utilizado para establecer plantaciones de pino radiata.

De la inspección realizada a nivel de instituciones públicas se detecta que no existen programas dirigidos al fomento de productos forestales no madereros, no obstante, en la Corporación Nacional Forestal (CONAF) existen compromisos que abordan el tema tangencialmente.   Si la población objetivo son los pequeños propietarios, uno de los criterios básicos que se pudiera utilizar para trabajar con ellos es la consideración de la comunidad donde está inserto y el potencial forestal que el territorio presenta, ya que en muchos casos los ingresos pueden ser notablemente mayores a través del aprovechamiento de productos forestales no madereros que ha través del establecimiento de plantaciones de pino o eucalipto.

b)        Superación de Debilidades.

En el ámbito del procesamiento de avellanas falta equipamiento para tostado y secado, cuestión que muestra debilidad en la definición del proceso productivo de mayor agregación de valor.  Esta debilidad se puede superar aprovechando los instrumentos de fomento que tiene el Fondo de Solidaridad Social (FOSIS) o los instrumentos de fomento que tiene el Instituto de Desarrollo Agropecuario.

En el ámbito de la producción se observa una baja densidad de árboles de avellano por hectárea, encontrándose mayoritariamente como monte bajo y sin manejo.  Tampoco existe un esquema de manejo para bosque nativo en la zona.  Las experiencias que se han realizado con avellano se sitúan en el ámbito de las plantaciones industriales.  Esta debilidad debe solucionarla la única institución con competencia en el ámbito del fomento forestal que es la Corporación Nacional Forestal (CONAF).

CONAF dispone de profesionales, financiamiento, métodos de trabajo, viveros, equipos para apoyar el manejo del bosque nativo.  También es la institución encargada de promover su uso sustentable a través de un adecuado manejo.  El incremento de la presencia de avellanos por hectárea, establecidos guiándose por un esquema de manejo para los bosques con esta especie es una actividad que está en el centro de su propósito como institución.  La escasez de plantas es un factor determinante para cualquier intervención, de tal forma que el valor de una planta similar como el avellano europeo (Corylus avellana) tiene un valor de $3.940.- (vivero U. De Chile) o $1.100 a $1.200 (INIA Quilamapu)

Inestabilidad de los mercados por irregularidad en la oferta y desconocimiento de la demanda de productos elaborados a partir de avellana.  Un estudio de mercado a nivel regional, incluyendo la Comuna de Cañete es la primera acción a impulsar.  CONAF dispone de financiamiento a través de sus fondos concursables internos para la licitación de esta actividad, la que puede ser implementada por consultores, universidades o Instituto Forestal (INFOR).  También aborda esta área el programa Emprende Chile que financia a través de la contratación de consultores calificados la elaboración de Planes de Negocio para micro y pequeños emprendimientos.

En conclusión, debido a que no existe preocupación por la posición competitiva de los productores de avellano, no se dispone de métodos de trabajo para producción,  procesamiento y mercado de productos elaborados en base a avellana.

c)         Aprovechamiento de oportunidades.

La caracterización de la cadena productiva en que están inmersos los productores de avellana y, en ese contexto,  la cadena de valor de su negocio y la definición de estrategias para agregar mayor valor se presenta como una oportunidad que se realiza a través de este trabajo.

8.-  Conclusiones

  1. Los conocimientos tradicionales que posee la comunidad de pichihuenocolle para el aprovechamiento de la avellana constituyen una base tecnológica suficiente y necesaria para impulsar el comercio de los productos con mayor valor agregado, como por ejemplo la producción y comercialización de harina de avellana.
  2. Los factores críticos que se detectan del análisis de la información adquirida participativamente y por revisión bibliográfica, están relacionados con aspectos puntuales que se pueden clasificar como “cuellos de botella”.
  3. Del análisis realizado se ha logrado identificar a las instituciones que administran los instrumentos de fomento necesarios para fortalecer la cadena de valor de la producción de harina de avellana.  Existen instrumentos de fomento para superar todos los factores críticos identificados.
  4. Para acceder a los instrumentos de fomento aplicables al fortalecimiento de la cadena de valor de la producción de harina de avellana de la comunidad de Pichihuenocolle es necesario contactarse con diversas instituciones, acción para la cual este Plan de Desarrollo Forestal Participativo es fundamental.
  5. De los antecedentes bibliográficos revisados y de la experiencia de Pichihuenocolle se arriba a la conclusión de que las demás comunidades que aprovechan o podrían aprovechar el fruto del avellano, presentan los mismos problemas contenidos en este documento, por lo que la creación de una Red de Comunidades Productores de Avellana aparece como parte de una solución posible.

9.-  Bibliografía



[1] Se han utilizado cifras conservadoras para este cálculo ya que la cosecha anual en muchos casos es de 80 sacos y el rendimiento de harina por saco puede alcanzar los 20 kilos.

Elaborado por:
Santiago J.M. del Pozo Donoso
Ingeniero Forestal
santiagodelpozo@live.cl

Santiago, marzo de 2006.

Mis agradecimientos a todos/as quienes hicieron posible este aporte, especialmente a la comunidad de Coiguerías o Pichihuenocolle quienes nos permitieron conocer su situación y parte de sus vidas, al Sr. Benigno Quiñónez, Alcalde de Puren, por su interés en el desarrollo humano, al Sr. Hugo Lucero R., Jefe Provincial de CONAF Angol, por su interés en el aprovechamiento de  productos forestales no madereros  y a todos aquellos que contribuyen a la implementación de este Plan de Desarrollo Forestal Participativo, dirigido a que las comunidades locales apropien los excedentes que genera la agregación de valor de las materias primas que ellos producen.